El euro de las Hermanitas de los Pobres
Nuestro compañero llevaba dentro del vehículo a
dos señoras muy mayores, debía de trasladarlas
desde la calle Pedro Antonio de Alarcón hasta la
calle Gran Vía de Colón, durante el trayecto las
dos iniciaron un escueto resumen de todos los
males y enfermedades que les martirizaban.
Al rato se quedaron calladas, escuchando con
interés lo que decían las señoritas de la
central de radiofonía Tele-Radio-Taxi, parecían
ensimismadas al escuchar cómo se asignaban los
servicios a los compañeros más cercanos.
De pronto, la señorita de central dice:
- Un
euro próximo a las Hermanitas de los Pobres.
Algún euro libre para las Hermanitas de los
Pobres.
Un euro para las Hermanitas de los Pobres.
No hay euro en antena para las Hermanitas de los
Pobres.
Ningún euro para las Hermanitas de los Pobres.
Ningún euro para las Hermanitas de los Pobres.
De pronto, una viejecita mira a la otra con cara
de enfado y le dice: “Que tacaños los taxistas,
ninguno tiene un euro para las Hermanitas de los
Pobres”.
Escritor:
Antonio Jesús Centeno Gómez
Catedrático en Taxitología.